POEMA
DE SAN ANTÓN
Invocación
La
vieja hojalata está
afónica
en su silencio
revellándose,
asfixiada
por
el óxido de hierro.
¡Salid
ya, viejos cacharros,
salid
de vuestro destierro,
abandonad
vuestros barrancos,
dejad
cambras y testeros!
Salid,
que ya San Antón
anda
recorriendo el pueblo
y
os espera por las calles
con
música de cencerros,
melodías
de chatarra
que
despiertan a su cerdo
de
un sueño de botifarrras
y
tocinillo de cielo...
La hoguera
En
cada casa una pira,
en
cada calle un incendio,
una
hoguera gigantesca
envuelve
en llamas el Pueblo.
Arde
leña y burubaja
ante
la puerta del Templo,
y
es la Plaza de la Iglesia
una
nube de humo denso
impregnada
del perfume
de
tomillos y romeros...
Son
los vernáculos ritos
del
San Antón de mi pueblo,
las
viejas reminiscencias
del
antiguo culto labriego.